Consejos para dejar el coche en la calle en invierno

Cuando llega el invierno y, con él, las bajas temperaturas, todos recuperamos nuestros abrigos, guantes y bufandas, y empezamos a hacer uso de la calefacción de casa para mantenernos calentitos. Pero ¿qué hay de nuestros vehículos? En especial, de aquellos que no pueden «dormir» bajo techo… El frío puede suponer un problema, por lo que hemos creído conveniente crear este artículo con trucos para dejar el coche en la calle en invierno.

No todos tenemos la suerte de disponer de una plaza de garaje, por lo que nos vemos obligados a dejar nuestro coche aparcado a la intemperie durante las frías noches de invierno. Las bajas temperaturas de las noches invernales pueden llegar a dañar algunas características de nuestro vehículo y ponernos las cosas complicadas cuando vayamos a conducir a la mañana siguiente. Por eso, te invitamos a que nos acompañes por este repaso de las prácticas recomendaciones para proteger el coche en la calle en invierno.

Cómo proteger tu coche del frío en la calle

A continuación, te damos algunos consejos que te ayudarán a salir airoso de las dificultades más comunes que nos encontramos los conductores que, por H o por B, tenemos que dejar nuestro coche en la calle durante el invierno. No pierdas detalle, porque son recomendaciones muy útiles y efectivas:

  1. REVISA LA BATERÍA
    La batería es, probablemente, uno de los elementos del coche que más sufren en invierno. Las bajas temperaturas pueden hacer mella en el rendimiento de la batería, ocasionando su completa descarga y, por ende, que no podamos utilizar el coche.
    Cuando se acerque el invierno, conviene revisar el estado de la batería. Si vemos que está ya al final de su ciclo de vida (las baterías suelen durar unos 4 años antes de empezar a fallar), es recomendable sustituirla por una nueva. Así, evitaremos sorpresas desagradables al tratar de arrancar el coche…
  2. PON UNA LONA
    En las tiendas especializadas, podemos encontrar unas lonas adaptables y universales que cubren la totalidad del vehículo, y que se acoplan mediante unas gomas autoajustables. Estas lonas protegerán muchas de las piezas clave del frío, así como del impacto de granizos y otros elementos.
    Son muy fáciles de poner y quitar, pero, si lo vemos desasiado engorroso, siempre podemos optar por otras lonas más pequeñas, que se colocan sobre el parabrisas, y que evitarán que este se congele y que tengamos que rascar el hielo por la mañana.
  3. PROTEGE LOS LIMPIAPARABRISAS
    Si no somos partidarios del uso de las lonas, lo que sí deberíamos hacer es dejar los limpiaparabrisas ligeramente levantados. De esta forma, evitaremos que se queden congelados y pegados al cristal, lo que perjudicará su efectividad.
    Es importante recordar que no hay que rellenar el sistema del limpiaparabrisas solo con agua, ya que está podría congelarse por las bajas temperaturas, y estropearlo todo. Hay que acompañar el agua con algún aditivo especial, como líquido anticongelante.
  4. VIGILA EL LÍQUIDO ANTICONGELANTE
    Esto requiere dos tareas. Por un lado, cerciorarse de que el nivel de líquido anticongelante es el adecuado y no se ha gastado. Por otra parte, también es importante asegurarse de que el producto no esté caducado, ya que podría perder sus propiedades. Una forma de saber si el anticongelante ha caducado es comprobar su color. Si luce tan vistoso como siempre, no hay problema, pero si se ha vuelto más transparente o se ha ennegrecido, será el momento de cambiarlo.
  5. USA EL RALENTÍ PARA CALENTAR EL COCHE
    Los líquidos internos del coche (como el líquido de frenos, el de la dirección o el aceite) pueden llegar a acusar en exceso las bajas temperaturas de toda una noche invernal a la intemperie. Para no arriesgarnos a dañar la mecánica del coche, en lugar de emprender la marcha directamente, es preferible poner el coche al ralentí y esperar unos instantes para que todos esos líquidos recuperen su temperatura óptima de trabajo.
  6. RECARGA EL AIRE ACONDICIONADO
    ¿Aire acondicionado? ¿En invierno? Lo primero es recordar que el aire acondicionado también puede configurarse para echar aire caliente, y lo segundo es que ese aire seco puede venirnos de perlas para quitar el vaho de los cristales del coche para poder ver mejor. Así que no está de más que, antes de que el invierno se nos eche encima, recargar el gas del aire acondicionado.
  7. COMPRUEBA EL FUNCIONAMIENTO DE LA LUNETA TÉRMICA
    Revisar que la luneta térmica del cristal de atrás funciona correctamente es también muy recomendable. Si vemos que no cumple con su cometido, puede tratarse de un fusible fundido, así que habrá que acudir a nuestro taller de confianza para que nos lo arreglen. ¡Y es que también es muy importante tener visibilidad hacia atrás al conducir!
  8. HAZTE CON UN KIT DE ACCESORIOS PARA EL INVIERNO
    Finalmente, también creemos que resulta muy recomendable llevar en el coche un set de utensilios y herramientas específicas para el coche en invierno. Este kit puede incluir una rasqueta para quitar el hielo de los cristales, un bote de líquido descongelante, unos guantes para trabajar con las manos calientes y protegidas, etc. Tampoco está de más llevar las cadenas en el maletero, así como una lata de aceite y otra de combustible, por si llegaran a hacernos falta en algún momento.

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